Ponla a cuatro patas y mueve tu polla desde su ano hasta su coño hasta que suene el cronómetro. Si ya estás cachondo al límite, entonces puedes tener relaciones sexuales, y si no, ¡pasa a la siguiente tarea!
Toma el pene del chico en tu mano y comienza a moverlo y a golpearlo en tu pecho.
Repita los pasos como en la imagen de abajo.