Toma el control. La próstata del hombre es muy sensible: masajéala con un dedo o juguete, lubricando antes por fuera y por dentro, y chúpale suavemente la polla. No dejes de hablarle, dile cuánto lo deseas y pídele que te conteste.
Chúpale la polla con hielo en la boca.
Acaricia la cabeza de su pene con tu lengua durante 30 segundos.
Lame su pene 5 veces desde la base hasta la cabeza.