Juguetes sexuales: guía completa para elegir y disfrutar
Cómo elegir un juguete sexual
Si estás empezando, la variedad de juguetes sexuales puede resultar abrumadora. Lo más práctico es decidir primero qué zona y qué tipo de estimulación te interesan, y elegir un modelo sencillo. Comprar de entrada un dispositivo caro y lleno de funciones puede acabar siendo un gasto inútil. Empieza por lo básico: después tendrás más claro qué te gusta y si quieres seguir explorando.
Las reseñas de otras personas también pueden ayudarte a hacerte una idea más completa antes de comprar.
Si quieres probar muchos tipos de juguetes, una opción es empezar por modelos económicos. No son los más indicados para usarlos durante mucho tiempo, pero permiten descubrir cómo funciona cada tipo. Después puedes elegir uno de mayor calidad.
Los materiales
Los materiales no porosos, como la silicona, el vidrio y el acero inoxidable, se consideran las mejores opciones. Su estructura impide que las bacterias penetren en ellos, lo que facilita el cuidado y ofrece seguridad y una vida útil larga.
El plástico ABS, el elastómero termoplástico —TPE— y el caucho termoplástico —TPR— suelen ser hipoalergénicos y seguros. Sin embargo, son materiales porosos y requieren una limpieza más cuidadosa y precauciones al usarlos.
Los juguetes de PVC, gelatina y vinilo presentan más riesgos, ya que pueden contener sustancias perjudiciales para el organismo, como ftalatos y otros compuestos.
El látex también tiene sus inconvenientes: puede provocar alergia, tener un olor desagradable y resultar poco duradero.
Cómo incorporar juguetes a la intimidad de la pareja
Lo primero es hablarlo. Plantea la idea con tacto para que tu pareja no interprete que estás tremendamente insatisfecha o insatisfecho con su vida sexual.
Antes de incluir un juguete en un encuentro compartido, pruébalo a solas. Una primera experiencia poco agradable puede quitarte las ganas de volver a intentarlo durante mucho tiempo.
En cualquier caso, empiecen con suavidad. Al principio es especialmente importante decirse qué sienten y qué les gusta para encontrar la mejor forma de usarlo.
Si ya disfrutas de los juguetes y quieres presentárselos a una pareja nueva, busca un buen momento. Durante el primer encuentro sexual quizá ya haya suficientes novedades y no haga falta añadir otra sorpresa. Pero tampoco conviene aplazarlo tanto que parezca que estás ocultando un secreto vergonzoso.
Precauciones
- Lee las instrucciones antes de usar el juguete. Así se reducen mucho las posibilidades de llevarse un mal rato.
- Cuida la higiene. Lávate las manos antes y después y limpia también los juguetes, preferiblemente con jabón antibacteriano. Guárdalos en un lugar limpio. Algunos necesitan cuidados específicos: vuelve al primer punto y consulta sus instrucciones.
- Lo ideal es dejarlos secar al aire. Si no puedes, usa una toalla. Antes de guardarlos, asegúrate de que todas las piezas y rincones estén secos.
- Procura usar condones, especialmente si el material es poroso. De lo contrario, puedes exponerte a una infección.
- No pases el mismo juguete de la penetración anal a la vaginal inmediatamente después, ni a la inversa. Hay un riesgo importante de infección, aunque los condones pueden resolver este problema.
- Si usas lubricante, recuerda que para los juguetes de silicona se recomiendan los de base acuosa. Otros tipos pueden deteriorarlos. También es buena idea probar primero el lubricante en la piel para comprobar si te produce alguna reacción alérgica.
Tipos de juguetes sexuales
Llegamos a la parte más entretenida: conocer las opciones. La clasificación es orientativa, porque muchos juguetes pueden usarlos mujeres, hombres o ambos a la vez. Para hacerla más fácil de seguir, los agrupamos en tres categorías.
Juguetes sexuales para mujeres
Consoladores
Un consolador imita el pene, sin vibración, pulsación ni otras funciones. Está pensado para la estimulación vaginal y anal, a veces de ambas zonas al mismo tiempo. Según su forma, también puede estimular el clítoris y el punto G.
Existen diseños muy realistas y otros que no se parecen a un pene, pero cumplen igual de bien su función. Algunos tienen una ventosa o un asa. También hay modelos dobles para usarlos en pareja.

Vibradores
Son juguetes que permiten alcanzar el orgasmo mediante la vibración en las zonas más sensibles. Los modelos actuales pueden tener varios modos, moverse, cambiar de forma, reaccionar al sonido o controlarse desde una aplicación.

Balas vibradoras
Estos pequeños juguetes se pueden usar por sí solos, colocar dentro de un consolador o acoplar a un plug anal, en los modelos que admiten esa combinación.

Pulsadores
Son parientes cercanos de los vibradores. Crean pulsaciones que imitan los movimientos de una pareja.

Estimuladores de clítoris
Se utilizan para la estimulación externa, sin penetración profunda. Lo más habitual es que funcionen por vibración. Un diseño clásico es el de mariposa, que se sujeta al cuerpo mediante correas.

También existen juguetes que imitan el sexo oral.

Y los estimuladores por succión, que también buscan recrear las sensaciones de las caricias orales.

Plugs anales
Cumplen dos funciones principales: reducen el tamaño de la vagina y sirven como estimuladores anales. Para esta segunda función también pueden utilizarlos los hombres.

Juguetes sexuales para hombres
Masturbadores
Un buen compañero para disfrutar a solas. Hay modelos que imitan la penetración vaginal, oral o anal, con distintas texturas interiores. Algunos reproducen partes del cuerpo con mucho realismo; otros son más abstractos.

Ciertos modelos añaden vibración y succión para aumentar las sensaciones.

Y para quienes disfrutan combinando dos placeres, también existe un soporte para la tableta y el masturbador.

Muñecas y robots sexuales
Los robots sexuales llevan la imitación a otro nivel, también en el precio. Se mueven, parpadean, emiten sonidos e incluso dicen algunas palabras. La lista de rasgos humanos que reproducen sigue creciendo. Los expertos no descartan que en el futuro el sexo con robots llegue a ser algo cotidiano. Por ahora, esa realidad aún queda en la imaginación.
También hay muñecos y robots para mujeres, aunque los fabricantes se han centrado más en el público masculino. Por eso los hemos incluido en esta sección.
Anillos para el pene
Estos juguetes intensifican la erección y ayudan a prolongarla. Muchos modelos actuales vibran y proporcionan placer a ambos miembros de la pareja. También hay versiones con doble sujeción para el pene y el escroto.

Fundas para el pene
Cumplen dos funciones: prolongan la erección y aumentan la estimulación vaginal —y, según el modelo, la del clítoris— gracias a su superficie con relieves.

También existe otro tipo de fundas destinadas a aumentar el tamaño del pene.
Estimuladores de próstata
Se pueden usar a solas, para añadir estimulación durante el sexo e incluso para mejorar la salud sexual masculina. Hay modelos con vibración y sin ella.
Para utilizarlos en pareja, resulta cómoda la combinación con un anillo para el pene.
Juguetes para ambos
Vibradores
Los vibradores clásicos también pueden formar parte de un encuentro en pareja, aunque algunos están especialmente pensados para ello. Por ejemplo, hay modelos que estimulan el clítoris y el punto G y dejan espacio para la penetración. La vibración proporciona así placer adicional también al hombre.
Huevos vibradores
Estos pequeños dispositivos suelen presentarse como juguetes para mujeres, pero también pueden disfrutarse en pareja, especialmente si tienen mando a distancia. Permiten estimular la vagina, el clítoris y el ano, o acariciar el escroto, el pene y el perineo: la imaginación decide.
Los vibradores para dedos ofrecen una alternativa menos voluminosa e igual de interesante. En la práctica, convierten tus dedos o los de tu pareja en un vibrador. Una idea sencilla e ingeniosa.

Juguetes para compartir
Un vibrador para parejas puede estar formado por dos dispositivos unidos mediante imanes. Al separarlos, se obtiene un vibrador para él y otro para ella.
Los fabricantes también piensan en las parejas que están lejos. Para ellas existen juguetes que se conectan por internet o Bluetooth. Cada dispositivo —en la imagen, un masturbador para él y un vibrador para ella— transmite el contacto que la otra persona realiza en su propio juguete. Cibersexo en toda regla.
Arneses y consoladores para llevar
El sistema conocido como strap-on es un consolador que se fija al cuerpo. Hay modelos con correas y sin ellas. En los segundos, quien lo lleva recibe estimulación anal.
Otra versión sin correas, pensada para la penetración anal, se sujeta mediante anillos para el pene.
Bombas de vacío
Funcionan extrayendo el aire. No son juguetes para parejas en el sentido más habitual, aunque pueden explorar su uso juntos. Hay modelos para hombres y para mujeres.
Las bombas masculinas están pensadas para aumentar el tamaño del pene y recuperar la erección. También pueden usarse para la masturbación y los preliminares.

Las opciones femeninas incluyen bombas para el pecho, la vagina y el clítoris. Las dos primeras también entrenan los músculos del pecho y la vagina.

Bolas anales
Son juguetes unisex para la estimulación anal, formados por una cadena de bolas de distintos tamaños. La pareja puede controlar la profundidad de la penetración.

Accesorios y otros complementos
Aunque no siempre se consideran juguetes, también pueden despertar el deseo y dar mucho placer. Aquí entran los accesorios y la ropa BDSM, los disfraces eróticos, las pinturas y la lencería comestibles, los aceites de masaje, las cremas excitantes, los lubricantes y muchas otras opciones.

Si hay algo que te gustaría probar, es probable que ya exista en una tienda especializada. Solo queda acercarte a descubrirlo.