Sexo por la mañana: por qué probarlo y cómo disfrutarlo más
La mañana invita a tomar café, estirarse entre las sábanas y… ¿tener sexo? ¡También! Aunque solemos reservarle a la noche el papel protagonista de la pasión, el sexo matutino tiene mucho que ofrecer. Es una forma de despertarse con placer, sentirse cerca de la otra persona y empezar el día de buen humor. Si todavía no te convence, descubre por qué vale la pena darle una oportunidad y cómo hacer que deje un recuerdo delicioso.
¿Qué tiene de especial la mañana?
No todo son alarmas y prisas. Según los científicos, la testosterona masculina alcanza su punto más alto por la mañana, aproximadamente entre las seis y las nueve, de modo que el deseo y la energía están en su mejor momento. Las mujeres también tienen una ventaja: después de dormir, el cuerpo está relajado y durante la intimidad libera con más facilidad endorfinas y oxitocina, las llamadas hormonas de la felicidad. Además, la luz suave del amanecer crea un ambiente más cálido que las lámparas encendidas a medianoche. Un filtro romántico que viene de serie.
Y no todo se explica con ciencia. El sexo matutino puede ser ese pequeño secreto compartido: mientras el mundo aún duerme, ustedes ya están disfrutando. Da energía para el resto del día, ayuda a soltar el estrés e incluso puede hacer las veces de ejercicio: ¡hasta 200 calorías en media hora si se lo proponen!
Cómo disfrutarlo todavía más
¿Te gustaría convertirlo en una pequeña costumbre? Aquí tienes ideas para distintos estados de ánimo y para el tiempo del que dispongan.
Si tienen poco tiempo
No hace falta dedicar una hora a los preliminares. Abraza a tu pareja por detrás sin salir de la cama, empieza con unos besos suaves en el cuello y déjate llevar. La cucharita viene muy bien: pocos movimientos y mucha cercanía. Otra opción es un encuentro rápido en la ducha antes de salir; el agua los despertará y las baldosas resbaladizas le darán un punto extra de emoción.
Si quieren ir entrando en calor
¿Tienen media hora? Empiecen jugando. Prueben una tarea de una web como la nuestra: «besa a tu pareja en tres lugares inesperados» o «dale un masaje de un minuto». Así despiertan los sentidos y se ponen en sintonía. Añadan un poco de coqueteo: susurra «hoy tú eres mi café» mientras se acarician.

Posturas para empezar el día
- La cucharita: de lado, cómoda y tierna.
- El misionero con almohada: coloquen una almohada bajo las caderas para facilitar una penetración más profunda sin exigir demasiado a un cuerpo todavía medio dormido.
- Al borde de la cama: una persona de pie y la otra acostada; despierta los sentidos sin necesidad de acrobacias.
Pequeños obstáculos de la mañana
- El sueño: empiecen con caricias para despertar el cuerpo o pongan música suave.
- El aliento: tengan unos caramelos de menta cerca o simplemente abrácense sin alargar la conversación.
- Las prisas: adelanten la alarma quince minutos. Ese ratito extra es para ustedes.
Más ideas para disfrutar
Prueben pequeños cambios: unas gotas de agua fría sobre la piel recién despierta o una pluma que haga cosquillas. Si les gusta el café, lleven una taza a la cama después; puede ser el broche perfecto. La mañana también se presta a la espontaneidad: dejen el guion a un lado, empiecen por un abrazo y descubran adónde los lleva.
Un despertar con pasión
El sexo por la mañana es algo más que «otra vez»: puede darle un toque especial al día. Es suave, ligero y capaz de dejarles una sonrisa hasta la noche. Mañana, en lugar de pedir cinco minutos más de sueño, prueben cinco minutos de amor. Quizá descubran una nueva costumbre favorita.